El 30% de desaparecidos en el país tiene menos de 17 años: Redim; la mayoría son mujeres 4 / 16


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Sin Embargo
Sergio Rincón

Guerrero, Estado de México y Jalisco son las entidades que concentran el mayor número de homicidios de menores.

Ciudad de México, 8 de enero (SinEmbargo).– Los niños, niñas y adolescentes de México enfrentan un panorama desalentador, pues persisten los casos de desaparición, violencia y maternidad o matrimonio adolescente. De acuerdo con el balance anual de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), no existen políticas públicas ni recursos suficientes para protección de los infantes.

De enero a noviembre de 2015 –según cifras oficiales–, 622 personas de 0 a 17 años perdieron la vida por homicidio. El 62.9 por ciento, que equivale a 391 casos –81 eran mujeres y 310 eran hombres–, fueron adolescentes que tenían entre 15 y 17 años. Es decir, 5.8 de cada 100 mil personas de 15 a 17 años fallecieron por homicidio durante ese periodo.

La tasa de mortalidad por homicidio entre adolescentes de 15 a 17 años fue de 2.4 mujeres y 9.1 hombres, por cada 100 mil habitantes.

De acuerdo con la Red, la tercera parte de los homicidios de niños, niñas y adolescentes se concentraron en los estados de Guerrero, Estado de México y Jalisco.

Juan Martín Pérez García, director ejecutivo de Redim, explicó que son los jóvenes a los que la violencia sigue afectando, tomando en cuenta los datos de homicidio y desaparición.

De inicios de 2014 a enero de 2015 se registraron más de 23 mil casos de desaparición en toda la población, de los cuales más de 6 mil 700 fueron de menores de edad, que representa el 30 por ciento de desapariciones en el país.

Redim informó que en siete de cada 10 desapariciones, las víctimas son jóvenes de 15 a 17 años y en su mayoría son mujeres. Actualmente el Estado de México tiene 393 registros de mujeres adolescentes desaparecidas, que corresponde a los 400 casos denunciados por familiares.

“Cuando decimos esto, nos referimos a que el Estado mexicano y sus entidades federativas siguen sin brindar medidas preventivas”, comentó Juan Martín Pérez García, quien agregó que “no podemos seguir con la idea que a los niños les va bien porque recibieron juguetes el 6 de enero. Está bonito, está padre para la foto, pero eso no ayuda a tomar decisiones de políticas públicas; son los datos, los cuales nos vienen señalando que hay entidades federativas donde es muy urgente implementar acciones”.

Las entidades con mayor número de casos de desaparición de menores son: Tamaulipas, Baja California, Guanajuato y Puebla.

Pérez García resaltó que muchos de los menores desaparecidos van a dar a manos de grupos del crimen organizado, ya sea para prostitución o para reclutarlos con fines de transportación de droga o incluso como sicarios.

Redim calcula que cerca de 25 o 30 mil niños en México son explotados por el narcotráfico; si bien, no es una cifra oficial, esta estimación evidenció la falta de información y datos sobre esta problemático, refirió.

El director de la organización puso como ejemplo a los menores asesinados en la ejecución extrajudicial de 22 personas en Tlatlaya por parte del Ejército, que tuvo lugar en junio de 2014 en el Estado de México, y donde las familias habían reportado a esos adolescentes como desaparecidos.

Pese a que existe el reclutamiento forzado y muchas de las víctimas son niños, en México no hay una figura para atenderlos. Tampoco hay reparación de daño.

Más de 300 mil adolescentes tenían en 2015 una experiencia relacionada con el matrimonio: Redim.

En cuanto a recursos, los menores de edad, que representan el 35 por ciento de toda la población mexicana, reciben 6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), de ahí solamente el 1 por ciento es destinado para protección de 40 millones de infantes.

Redim informó que con ese dinero no se puede garantizar el bienestar de los niños y adolescentes. “Con esos recursos, la realidad de los menores de edad no cambiará”, dijo Pérez García.

En materia legislativa tampoco hay muchos avances, pues la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes –que entró en vigor en diciembre de 2014– y el Sistema Nacional de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes están en el papel pero no se han implementado, detalló la organización.

Por otra parte, 300 mil 331 mujeres de entre 15 y 17 años (el 9.4 por ciento) estaban casadas, separadas, divorciadas, vivían en unión libre o eran viudas en 2015.

Un total de 23 mil 605 mujeres de 10 a 14 años, o sea, 4.3 de cada mil mujeres en dicho rango de edad, estaban casadas, separadas, divorciadas, vivían en unión libre o eran viudas en 2015; 91 mil 582 mujeres de entre 15 y 17 años (el 6 por ciento de las mujeres en dicho rango de edad) tenían al menos un hijo en 2015.

En México, por cada mil mujeres de entre 10 y 14 años, 1.2 mujeres de 10 a 14 años (6 mil 844) tenían al menos un hijo en 2015.

Respecto al nivel de educación educación, Redim informó que 4 millones 762 mil 863 menores de 3 a 17 años (el 14.4 por ciento) no asistían a la escuela en 2015.

La organización aclaró que los problemas de la infancia no se pueden resolver con acciones menores, sino con una cadena de políticas públicas en las cuales se contemple la opinión de los menores.

“Debemos comenzar a escuchar a los niños, ellos tienen mucho qué decirnos”, opinó Juan Martín Pérez García.


El 12% de la población infantil mexicana tiene rezago en capacidades


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Los resultados de las pruebas de evaluación infantil, aplicada a 900 mil niños mexicanos, revelaron que el 10% de los menores de cinco años, presenta rezagos en lenguaje, desarrollo cognitivo y socioemocional, mientras que otro 2% arroja signos de alerta, que de no atenderse generarán problemas permanentes en la vida adulta.

En conferencia de prensa, Daniel Aceves, director general de Prospera, programa de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), puntualizó que los menores que son ignorados son más propensos a integrarse a las filas del crimen organizado, por lo que recomendó a los padres modificar las costumbres de crianza y aplicar la estimulación temprana.

"Cuando no son atendidos estos problemas de desarrollo se genera una problemática permanente que va a dar como consecuencia que las niñas y niños tengan una alta reprobación y como consecuencia una vida adulta en donde tengan menores oportunidades laborales y empleos mucho menor remunerados (…) también se ha constatado que muchos de los niños que son ignorados o agredidos tienen una trayectoria de vida que se refleja en la participación con delincuencia o crimen organizado", señaló Daniel Aceves.

Enseguida se informó que en 2016 entrarán en operación 31 centros regionales de desarrollo infantil, donde se han invertido más de 270 millones de pesos.


Registra México bajo gasto público en educación: OCDE


http://www.jornada.unam.mx/2015/11/24/politica/003n1pol

Sigue lejos de la inversión promedio.

El presupuesto por alumno, uno de los menores de los países que integran el organismo

Emir Olivares Alonso
Periódico La Jornada
Martes 24 de noviembre de 2015, p. 3

El gasto público en educación en México es bajo. Aun cuando de 2000 a 2012 la inversión en este rubro pasó de 4.4 a 5.2 por ciento del PIB, con lo que en términos absolutos está cerca del promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la realidad es que el presupuesto por alumno sigue siendo insuficiente.

Así lo señala el Panorama de la Educación 2015, realizado por la OCDE, que incluye datos de 2012 y 2013. En videoconferencia desde París, Gabriela Ramos, consejera especial del secretario general de esta organización, José Ángel Gurría, dijo que el gasto total de México por estudiante es uno de los menores de los países que conforman el organismo.

En 2012, refirió, México invirtió 2 mil 600 dólares por estudiante de primaria, 3 mil por cada uno de secundaria y 8 mil 100 dólares por cada alumno de educación superior. Esas cifras están muy por debajo del promedio de la OCDE, cuyo gasto por estudiante ese año fue de 8 mil 200, 9 mil 500 y 15 mil dólares, respectivamente.

Escasa inversión

Del gasto total mexicano para educación en 2012, sólo 2.5 por ciento se destinó a capital (activos que duran más de un año, como construcción, renovación y reparación importante de edificios escolares), el cual es mucho menor al promedio de 7.1 por ciento que en ese rubro invirtieron Brasil, Colombia, Irlanda, Portugal, Sudáfrica, Suiza y Turquía.

El reporte muestra que de 2005 a 2012 la población de mexicanos de 25 a 34 años que habían alcanzado la educación media superior creció de 38 a 46 por ciento, pero si bien hay un incremento, México está lejos del promedio de la organización que es de 83 por ciento. Además, sólo uno de cada tres adultos de 25 a 64 años de edad terminó ese nivel de educación.

Otro dato del informe –que se publica cada año– muestra que en el país el número de jóvenes de 15 a 19 años que se encuentran en educación pasó de 48 a 54 por ciento entre 2005 y 2013, pero pese a ese aumento México ‘‘fue uno de sólo dos países de la OCDE y asociados (el segundo fue Colombia) donde menos de 60 por ciento de las personas en esas edades estaban inscritos en el sistema educativo’’.

En el tema de los jóvenes que no estudian ni trabajan, el reporte indica que el porcentaje de las mujeres de 20 a 24 años de edad que se encuentran en esa situación es ‘‘considerablemente mayor’’ al de los hombres en la misma edad. Entre 2000 y 2012 el número de mujeres en esa condición bajó de 46 a 39 por ciento, mientras en los hombres creció de 6 a 10 por ciento. El promedio de los países de la organización pasó de 22 a 19 por ciento para ellas en ese periodo y de 14 a 16 por ciento para ellos.

Gabriela Ramos detalló que México es el país de la OCDE con el promedio más alto de estudiantes por profesor. En 2013 había 32 alumnos por cada docente, cifra que es más del doble del promedio de la organización. En las escuelas públicas hay 20 estudiantes más que en las privadas por maestro.

Sólo una de cada cinco personas de 25 a 64 años, y una de cada cuatro de 25 a 34, tienen un título universitario, lo que hace que el porcentaje de mexicanos con educación superior, si bien creció de 17 a 25 por ciento entre 2000 y 2014, aún está lejos del promedio de la OCDE, que en esos años pasó de 26 a 41 por ciento.

‘‘En México se espera que 38 por ciento de los jóvenes ingresen a la educación superior en el transcurso de su vida; el promedio de la OCDE es de 67 por ciento. Se estima que cerca de 4 por ciento de los jóvenes mexicanos obtendrán un título de maestría (el promedio de la organización es de 22) y que menos de uno por ciento completará un programa de doctorado (promedio 2 por ciento).’’

Sólo 28 mil estudiantes mexicanos se matricularon en el extranjero en 2013, la mitad en Estados Unidos. ‘‘Esto representa 0.8 por ciento, menor al promedio de la OCDE (1.6)’’. Además, en ese mismo año sólo 8 mil extranjeros llegaron a estudiar a México, ‘‘proporción insignificante de la matrícula total’’.


La desigualdad de ingresos empeora con abandono escolar: Cepal… y ahí México es líder


http://www.sinembargo.mx/14-10-2015/1518432

Por Redacción / Sin Embargo
Octubre 14, 2015 - 15:03h

Con datos del 2012, la Cepal detectó que en México el 20.5 por ciento de jóvenes no estudiaban ni trabajaban. De los 160 millones de jóvenes entre 15 y 29 años que viven en América Latina y el Caribe, 29.7 millones están en esa situación de paro.

Ciudad de México, 14 de octubre (SinEmbargo).– ”Más años de escolaridad no solo permiten acceder a mejores oportunidades de inserción laboral, sino que también habilitan a las personas jóvenes para tener una participación más plena en las sociedades democráticas, complejas y globalizadas que enfrentan”, asegura el informe “Juventud: Realidades y retos para un desarrollo con igualdad” de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Pese a que la educación plantea una oportunidad para el mundo laboral, México se colocó en el número uno, de la lista de abandono escolar de 18 países, con un porcentaje de 28.9 de jóvenes mexicanos que desertaron de la secundaria en el 2012, lo que también tiene efectos económicos en las naciones.

México (28.9 por ciento), Uruguay (21.7 por ciento), Nicaragua (19.7 por ciento), El Salvador (19.3 por ciento) y la República Dominicana (19.3 por ciento) no sólo presentan elevadas tasas de deserción en ese nivel de enseñanza, “sino que registran una marcada brecha entre los hogares de mayores y menores ingresos”, agrega el texto presentado en El Salvador.

El informe enfatiza que hay profundas brechas de igualdad que aumentan en la medida en que se avanza de nivel educativo. Muchos de los jóvenes, afirma, no asisten a la escuela por razones económicas o problemas que se relacionan con la oferta o falta de establecimientos.

En cuanto a las barreras para acceder a una preparación universitaria, el documento, citando a la Revista Desarrollo y Sociedad, expone que “la disponibilidad de una educación superior no universitaria de calidad no solo tiene notables efectos en la trayectoria de los estudiantes, sino que también tiene una gran incidencia a nivel económico y social, tanto en el aumento de la productividad como en la disminución de la brecha entre oferta y demanda de mano de obra calificada y la reducción del desempleo y de la desigualdad de ingresos en los países”.

Aunque los dos ejes principales de la inserción social de los jóvenes son la educación y el empleo, también se requieren políticas en materia de salud, violencia, participación política y acceso a la tecnología y la cultura, señala.

Las condiciones y oportunidades para las nuevas generaciones de jóvenes han dificultado su proceso de emancipación y autonomía. Un ejemplo de ello es el alargamiento de la etapa juvenil al aumentar los años de estudio y aplazar la inserción al mercado del trabajo, así como la formación de una familia.

“Las condiciones que rodean a los jóvenes de distintos estratos socioeconómicos y realidades generan trayectorias cada vez más oscilantes entre los sistemas educativos, el desempleo, el trabajo, las labores familiares, la inactividad y otras situaciones”, introduce la Cepal.

NO ESTUDIAN NI TRABAJAN

Con datos del 2014, la Cepal revela que el grupo de jóvenes desvinculados del sistema educativo y del mercado laboral está constituido en su mayoría por mujeres (73.5 por ciento) y residentes de zonas urbanas (63.5 por ciento); las excepciones son Guatemala y Honduras, donde la mayoría de estos jóvenes viven en áreas rurales.

Y con datos del 2012 el organismo informa que el 22 por ciento de las personas jóvenes de entre 15 y 29 años declaró no estudiar ni trabajar (29.7 millones). Por el contrario, sólo una décima parte de todos los jóvenes consultados estudian y trabajan remuneradamente.

En América Latina y el Caribe viven cerca de 160 millones de jóvenes de entre 15 y 29 años de edad.

En cuanto a México, en el 2012 la Cepal detectó que el 20.5 por ciento de jóvenes no estudiaban ni trabajaban; el 47 por ciento trabajaba; el 23.8 por ciento estudiaba y el 8.7 por ciento ambas.

El informe aclara que la mayoría de estos jóvenes, en especial las mujeres, están dedicados a tareas de cuidado y al trabajo doméstico no remunerado, se encuentran desempleados (buscan trabajo remunerado), están esperando un empleo o tienen una discapacidad. Es decir, las razones son ajenas a delincuencia, consumo de drogas o formación de pandillas.

EDUCACIÓN Y EMPLEO

Hace tres años aproximadamente el 37 por ciento de los países documentados asistía a un centro educativo de enseñanza primaria (los más rezagados), secundaria o postsecundaria (técnico-profesional o universitaria), lo que equivale a unos 49.9 millones de jóvenes.

La información disponible para 18 países muestra que aproximadamente 76 millones de jóvenes de entre 15 y 29 años se encuentran empleados en América Latina. Esta cifra corresponde a alrededor del 50 por ciento de los jóvenes, de los cuales un 10 por ciento se encuentran estudiando y trabajando remuneradamente a la vez (es decir, un 20 por ciento de los jóvenes empleados).

La mayoría de los jóvenes que laboran se desempeñan en el sector terciario.

Mientras los más jóvenes (de 15 a 19 años) perciben, en promedio, un tercio de los ingresos medios de los adultos, los de 20 a 24 años ganan aproximadamente la mitad y el tramo siguiente (de 25 a 29 años) percibe más de las tres cuartas partes de lo que ganan los adultos. Los datos también indican que la brecha es significativamente mayor para los hombres que para las mujeres.

En países como México, Bolivia, Brasil, Guatemala, Paraguay, Perú y Uruguay el porcentaje de jóvenes que están empleados (ya sea que estudien o no) supera el 55 por ciento, en tanto que en la Argentina, Chile y la República Dominicana esta cifra se ubica por debajo del 45 por ciento.

EMPLEADOS Y DESEMPLEADOS

En promedio, la población juvenil tiene una tasa de desempleo dos veces mayor que la población adulta, “lo que constituye un fenómeno de larga data y representa un problema estructural a nivel mundial”.

México no figura entre los primeros países con tasas de desempleo juvenil altas. El 19.3 por ciento de los jóvenes con el nivel socioeconómico más bajo (quintil I) de toda la región se encuentran en esa situación frente al 10.6 por ciento de los mexicanos.


Padecen niños mexicanos pobreza, inseguridad y hacinamiento: OCDE


http://www.proceso.com.mx/?p=418076

Juan Carlos Cruz Vargas
13 de octubre de 2015

MÉXICO, D.F. (apro).- Aparte de ser la nación con el menor ingreso familiar per cápita entre los 34 países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en México los niños enfrentan vulnerabilidades como pobreza, hacinamiento en sus viviendas, escasa educación e inseguridad en su entorno.

Ello se desprende del informe “¿Cómo la vida?”, presentado este día por la OCDE en Guadalajara, Jalisco, donde se afirma que “en comparación con los niños de otros países de la OCDE, los menores mexicanos padecen, en promedio, condiciones materiales de vida bajas, con una tasa de pobreza de ingresos de 25.8%”. Las tasas de pobreza infantil a nivel mundial. Gráfico: OCDE

Esa tasa es la segunda más alta de las economías que integran el organismo internacional, sólo después de Israel, que casi llega a 30%; mientras que en tercer lugar se encuentra España, con una tasa superior a 20%. El promedio de pobreza infantil de la OCDE se ubica en 14%, el cual incrementó después de la crisis económica del 2009.

“La pobreza por ingresos afecta a uno de cada siete niños de la OCDE y el 10% vive en hogares con todos sus miembros desempleados. Desde el inicio de la crisis económica, la tasa de pobreza infantil ha aumentado en dos tercios en los países de la OCDE y supera a la de la población general en la mayoría de los países”, señala el estudio.

Según el organismo, los niños de familias más desfavorecidas afirman tener menos compañeros de clase que se portan bien con ellos y que les ayudan, y es más probable que sufran bullying en la escuela.

De hecho, el documento señala que las cifras de satisfacción con la propia vida, de habilidades de lectura y resolución de problemas, de comunicación con sus padres y su intención de votar en las elecciones nacionales cuando sean grandes son menos positivas cuando se trata de niños de entornos menos favorecidos. La creciente desigualdad entre los padres termina minando las oportunidades de sus hijos.

Y México no es la excepción.

Además de ocupar uno de los primeros lugares en bullying a escala mundial, en nuestro país la tasa de homicidio infantil ocupa una de las más altas. No sólo eso, también registra competencias de lectura bajas entre los jóvenes de 15 años, ya que 15.5% de los mexicanos de 15 a 19 años no trabaja ni estudia ni está en formación.

La situación es grave al grado de que el secretario general de la OCDE, José Ángel Gurría, advirtió que “las políticas fallarán en construir una mejor sociedad si no toman en cuenta las necesidades de todos sus miembros, particularmente las de los muy jóvenes. La lucha contra la inequidad comienza al asegurar que todo mundo disfrute de oportunidades que les permitan desarrollarse en la vida, especialmente a una edad temprana”.

Desigualdad al alza

El informe también puso al desnudo que las desigualdades regionales en ingreso y empleo son mayores en México que las observadas en otros países de la OCDE.

De hecho, el ingreso familiar disponible neto ajustado es casi tres veces más alto en el Distrito Federal que en Chiapas. En tanto que 5.4% de los capitalinos tiene un ingreso inferior a la mitad del ingreso medio del país, en Chiapas el porcentaje es de 48.9%. Por su parte, las tasas de desempleo fluctúan entre 1.5% en Guerrero y 6.8% en la Ciudad de México. El bienestar de los niños en México. Gráfico: OCDE

En relación con el logro educativo, en el Distrito Federal 57.6% de la fuerza laboral tiene por lo menos educación secundaria, en tanto que en Chiapas el porcentaje es de sólo 26.9%.

De igual forma, México registra una elevada variación regional en la calidad del aire, con mala calidad en sus grandes ciudades.

En tanto, el porcentaje de familias con conexión de banda ancha fluctúa entre 55.1% en Nuevo León y sólo 9.5% en Chiapas.

El estudio “¿Cómo va la vida?” es la base del Índice para una Vida Mejor, que representa una aplicación en línea interactiva que invita a los usuarios a comparar el bienestar entre los países de la OCDE y otras naciones.

Para los usuarios mexicanos del Índice para una Vida Mejor, los tres temas más importantes son educación, salud, satisfacción ante la vida y la seguridad. Mientras que los menos relevantes serían compromiso cívico, comunidad y medio ambiente.


Registro histórico de jóvenes que desean educación media superior


http://www.jornada.unam.mx/2015/06/29/sociedad/034n1soc

Se inscribieron 317 mil 193 egresados de secundaria al examen de ingreso

Creció en 2.38 por ciento la cifra de aspirantes en relación con 2014

Buscan como primera opción alguno de los dos subsistemas de la UNAM, que sólo podrá dar cabida a 35 mil alumnos

Aspirantes a educación media superior de la zona metropolitana participaron en el concurso de selección convocado por la Comipems. El examen duró tres horas. La imagen, en la Universidad La Salle, en la colonia Condesa de la ciudad de México

Emir Olivares Alonso
Periódico La Jornada
Lunes 29 de junio de 2015, p. 34

Este año se presentó un "registro histórico" de jóvenes que desean ingresar a la educación media superior en el área metropolitana de la ciudad de México: 317 mil 193 estudiantes egresados de secundaria se registraron para presentar el examen de ingreso a ese nivel de estudios. Esta cifra es 2.38 por ciento mayor al número de aspirantes que se presentó en 2014 (309 mil 502).

Del total de jóvenes que solicitaron su ingreso al bachillerato para el siguiente ciclo escolar, 54.9 por ciento (174 mil 279 estudiantes) desean como primera opción estudiar en alguno de los dos subsistemas de ese nivel de estudios que ofrece la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), pero esta casa de estudios sólo podrá dar cabida a 35 mil aspirantes.

En conferencia de prensa realizada en una de las sedes donde este fin de semana se realizó el examen para ingreso al bachillerato, Javier Olmedo, vocero de la Comisión Metropolitana de Instituciones Públicas de Educación Media Superior (Comipems), informó que después de la máxima casa de estudios, son las preparatorias del estado de México las que tienen el mayor porcentaje de solicitudes como primera opción, con 49 mil 804 aspirantes, equivalentes a 15.7 por ciento del total, seguidas de los bachilleratos del Instituto Politécnico Nacional, con 45 mil 412 estudiantes que lo colocaron como su primera opción para seguir sus estudios de formación media superior, 14.3 por ciento.

Para el Colegio de Bachilleres 11 mil 843 jóvenes lo colocaron como primera opción, 3.7 por ciento, y 11 mil 191, 3.5 por ciento, hicieron lo propio con las instituciones en el Distrito Federal de la Dirección General de Educación Tecnológica e Industrial.

Olmedo resaltó que se calcula que 282 mil 324 de los más de 317 mil aspirantes sean los que obtengan un lugar en alguno de los planteles de las nueve instituciones que conforman la Comipems. Esto debido a que este año se calcula que 22 mil 415 alumnos no concluirán la secundaria, casi 12 mil 500 no se presentan a la prueba de ingreso o no todos aceptan el plantel que se le asigna.

Aseguró que las instituciones de la Comipems tienen capacidad para recibir a todos los jóvenes que deseen estudiar el bachillerato, pues debido a la reforma constitucional que asentó que este nivel de estudios es obligatorio por ley, ya no hay nivel mínimo de aciertos para ingresar a formación media superior.

Francisco Reyes Nieto, de 16 años, es uno de los miles de jóvenes que desean ingresar a la UNAM. Este año concluirá la secundaria y su primera opción es la Preparatoria 9 de esa casa de estudios. "Creo que es la mejor opción porque quiero dedicarme a la música o ser profesor de español".

En entrevista se dijo tranquilo y confía en ser seleccionado. "Terminé en hora y media, pero ocupé el resto del tiempo (dan tres horas para resolver la prueba) para revisar donde me sentía con dudas. Sentí fácil el examen, a pesar de que no fui a cursos; me sentí preparado".

Su táctica de estudio fue la siguiente: repasó todos los cuadernos y libros de los tres años de secundaria y pidió el apoyo de compañeros que tomaron cursos privados de preparación para que le permitieran consultar las guías que dan en esos colegios. "Con eso me pude dar una idea de qué preguntan". El adolescente confió en ser uno de los 35 mil seleccionados para la UNAM.

Los resultados de la prueba podrán ser consultados en la página electrónica de la Comisión (www.comipems.org.mx) el próximo jueves 30 de julio.


Reforma educativa: engaño, mito y fraude


http://www.jornada.unam.mx/2015/06/24/politica/018a1pol?partner=rss

Imanol Ordorika

Las acciones y discursos del gobierno federal en torno a la llamada reforma educativa se han convertido en factor de polarización social y política en nuestro país. Sus impulsores y defensores han generado grandes expectativas respecto de la mejora del sistema educativo nacional. En realidad esta reforma sólo ha constituido un engaño, un mito y un fraude.

El engaño radica en que se ha hecho creer a la sociedad que cambios normativos –cuyos propósitos son el control político y laboral de los maestros, el realineamiento y continua sumisión del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) al partido oficial y al gobierno, y el sometimiento de otras organizaciones gremiales de oposición– son una reforma educativa de verdad, enfocada al mejoramiento de la educación pública. La evidencia del engaño es la ausencia de una propuesta educativa general, que tuviera como referente la realidad actual, las necesidades del país y el proyecto de desarrollo nacional, a la que correspondiera una filosofía educativa bien definida y planteamientos pedagógicos consistentes.

El engaño se funda en un mito insostenible: la evaluación de profesores de educación básica es la acción fundamental para elevar la calidad educativa. La evaluación, que es la propuesta central y casi única de lo que han dado en llamar reforma educativa, tendrá efectos en las nuevas contrataciones, la promoción, la carrera magisterial y la remoción de maestros del trabajo docente. Ninguna de estas acciones produce por sí misma una mejora de la educación.

El mito está sustentado en la denostación y desprestigio intencional de los maestros mexicanos, a quienes se les presenta como el problema principal de la educación en México. En esto han jugado un papel fundamental las campañas de Televisa y las diatribas del grupo de presión Mexicanos Primero. Para la Secretaría de Educación Pública (SEP) y estos grupos el problema son los maestros, y la solución que han puesto en práctica son estas medidas de control.

El fraude radica en que tanto la SEP como el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) saben que las evaluaciones que han propuesto son impracticables. Que sólo están en condiciones de realizar valoraciones superficiales e incompletas. Que éstas no tendrán los resultados que les han atribuido y que impactarán negativamente las condiciones profesionales, laborales y de vida de decenas de miles de maestros mexicanos.

Desde la creación del INEE, en documentos oficiales y declaraciones de su presidenta, se ha señalado que la evaluación docente no podía ser homogénea, sino que era necesario "considerar en las acciones de evaluación, desde el sistema educativo y hasta el aula de clases, la diversidad de realidades, culturas y lenguas que existen en el país, lo que sin duda es una de sus mayores riquezas" (INEE, "La evaluación en el contexto de la reforma educativa").

De acuerdo con las normas y leyes establecidas, la SEP, bajo la autoridad del INEE, realizará cuatro tipos de evaluaciones: para el ingreso a la profesión docente, para la promoción (la que se acaba de realizar), para la permanencia y para "promoción en la función por incentivos", antes carrera ­magisterial.

La evaluación más problemática es la de permanencia. Según la ley, 1.4 millones de maestros tienen que ser evaluados cada cuatro años. De ello depende su continuidad en el ejercicio de la labor docente. Significa que cada año tendrán que ser evaluados más de 350 mil maestros, sólo en esta modalidad. El INEE y la SEP nos hacen creer que pueden concretar una evaluación completa y a profundidad, que atienda la diversidad y heterogeneidad existentes en el país. Ellos saben que esto es imposible. Por eso es un fraude.