SEP: estados pagarán sueldos de maestros que no estén registrados


http://www.jornada.unam.mx/2015/01/20/sociedad/032n1soc

Emir Olivares y Arturo Sánchez
Periódico La Jornada
Martes 20 de enero de 2015, p. 32

Deberán acreditar ante la Federación 16,455 plazas, afirma la oficialía mayor Oaxaca es la entidad con mayor número de puestos que no han sido justificados: 5,890 Se cancelará cualquier práctica viciosa con trabajadores de la educación, subraya Chuayffet

De acuerdo con la Secretaría de Educación Pública, Nuevo León, Guerrero, Veracruz, Baja California, Zacatecas, Chihuahua y Chiapas son los estados que tienen mayor número de espacios laborales sin reporta

En caso de no acreditar ante la Federación 16 mil 455 plazas educativas, los gobiernos estatales deberán cubrir el pago de la primera quincena de enero y el complemento de los aguinaldos correspondientes a 2014.

Así lo anunció el titular de la oficialía mayor de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Marco Antonio Abaid Kado.

En conferencia de prensa efectuada ayer en la sede de la dependencia, el funcionario indicó que hasta la semana pasada se requería la aclaración, por autoridades educativas estatales, de 48 mil 442 plazas de maestros. Ello, señaló, en el contexto del Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo (Fone).

Aseveró que ayer se atendieron de manera favorable 25 mil 236 casos, por lo cual están pendientes 6 mil 751 casos de plazas autorizadas en el marco del Fone, pero las entidades federativas no han podido proporcionar la información sobre los nombramientos correspondientes y las 16 mil 455 plazas que hasta ahora no se tienen documentadas.

Ello con base en las modificaciones que forman parte de la reforma educativa, en la cual se plantea la centralización de la nómina.

Acompañado por Rodolfo Alor Muñoz, director general de presupuesto y recursos financieros de la SEP, el oficial mayor detalló que, con fundamento en la Ley de Coordinación Fiscal, el gobierno federal ya efectuó el pago –entre los días 13 y 14 de enero– a 918 mil 22 servidores públicos del sistema educativo nacional que ocupan plazas registradas, conciliadas en el Fone, y cuentan con constancia de nombramiento.

Del total de casos pendientes, Oaxaca es la entidad con mayor número de plazas que no cuentan con registro. Son 5 mil 890 casos, subrayó Alor Muñoz. Agregó que en ese estado se pagó la primera quincena del año a 77 mil 264 empleados de los servicios públicos de enseñanza.

Apuntó que también hay cantidades importantes, aunque no precisó los números, de plazas no registradas en Nuevo León, Guerrero, Veracruz, Baja California, Zacatecas, Chihuahua y Chiapas.

Los funcionarios insistieron en que, en caso de que las entidades no logren acreditar las plazas pendientes, corresponderá a las finanzas públicas estatales saldar los pagos de aguinaldo y primera quincena de este año para esos servidores públicos.

La SEP, dijo, investigará las razones por las que se presentaron esos problemas, en particular los más de 16 mil casos que aún no tienen reporte. “Aviadores, jubilados y fallecidos son responsabilidad de las entidades. La SEP sólo paga con base en la información que tenemos de las constancias de nombramientos.”

Por otro lado, el titular de la SEP, Emilio Chuayffet Chemor, dijo que para atender los asuntos relacionados con los trabajadores de la educación, la dependencia siempre tiene un interlocutor, que es el SNTE. Nosotros no podemos romper de ninguna manera lo que la ley y la relación con el SNTE nos obligan a hacer.

Entrevistado tras su participación en la 23 sesión extraordinaria de la Asamblea General de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, Chuayffet afirmó que desde hace al menos 30 años la Secretaría de Gobernación (SG) es la instancia que atiende a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación. Preguntarse por qué interviene la SG (en lo relacionado con la coordinadora) como si fuera algo actual es carecer de datos, enfatizó.

Señaló además que, aunque no lo parezca, la SEP va a dar por cancelada cualquier práctica viciosa (relacionada con los trabajadores de la enseñanza). Ese es el objetivo de la reforma, sin ello no hay enmienda; si no damos plazas a los maestros, que se preparen en un examen de admisión y se mantengan en la plaza con exámenes permanentes de valoración de sus conocimientos. Entonces, la reforma carecerá de sentido.


Uso limitado de la evaluación para formular políticas educativas: INEE


http://www.jornada.unam.mx/2015/01/12/sociedad/036n2soc

José Antonio Román
Periódico La Jornada
Lunes 12 de enero de 2015, p. 36

Existen castigos que vulneran los derechos de los niños, acusa

Hasta ahora, la evaluación ha tenido un uso limitado en los procesos de formulación de la política educativa y en la mejora de la práctica escolar, asegura el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).

Además, advierte que al problema de infraestructura se suma también el inadecuado clima escolar que se observa en los planteles de prescolar, primaria y secundaria, en los que existen reglamentos y castigos que vulneran los derechos de los niños y las niñas.

En un texto suscrito por los cinco consejeros de la junta de gobierno del organismo encabezado por Sylvia Schmelkes, se hace referencia a los principales problemas del sistema de educación obligatoria en el país, y que vulneran el ejercicio de este derecho.

Basado en las conclusiones del informe 2014 del INEE, titulado El derecho a una educación de calidad, el documento de los consejeros cita que entre estos problemas están los bajos niveles de cobertura en educación prescolar y media superior; la desigualdad en la asistencia y permanencia en la escuela, en especial en la población infantil indígena, la que trabaja jornadas extensas y la que vive en pequeñas áreas rurales, y la inequidad en el avance escolar que presentan los niños según su lugar de residencia y el tipo de servicio educativo en el que están inscritos.

Está también la condición étnica, dado que la población indígena sufre el trato discriminatorio más grave, dice el artículo publicado en el número cero de la Gaceta del INEE, firmado por Teresa Bracho, Eduardo Backhoff, Gilberto Guevara, Margarita Zorrilla y Sylvia Schmelkes.

Asimismo, el texto identifica que la inequidad en el sistema se da desde el comienzo de la educación básica, ya que los menores que asisten a planteles prescolares comunitarios y de zonas rurales tienen menores logros en los campos formativos evaluados.

Estas brechas se mantienen en la educación primaria y secundaria y afectan mayormente al alumnado inscrito en cursos comunitarios, escuelas del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), primarias rurales, indígenas y telesecundarias.

En este mismo sentido, señala que la intervención del Estado ha sido poco efectiva para dar respuesta a la inequidad educativa y que la mayoría de los programas públicos en educación han sido inerciales, pues si bien han buscado resolver diversos desafíos públicos, lo han hecho de manera fragmentada.

Pero además aseguran que las evaluaciones han tenido un uso limitado para la formulación de la política pública educativa. Esto se acentúa porque las entidades federativas carecen de un sistema de información de resultados y las áreas locales tienden a funcionar como instancias operativas para la aplicación de pruebas nacionales e internacionales, que la mayoría de las veces no coinciden con la realidad local.

Es urgente, dice, definir con precisión una agenda común de evaluación educativa, con la finalidad de contribuir a garantizar la calidad de los servicios educativos prestados por el Estado y por los planteles particulares con reconocimiento de validez oficial de estudios.


Sin diagnóstico y tarde, programas contra el acoso escolar: expertos


http://www.jornada.unam.mx/2015/01/12/sociedad/035n1soc

Laura Poy Solano
Periódico La Jornada
Lunes 12 de enero de 2015, p. 35

La agresión en las aulas no es un problema individual, sino colectivo, aseguran

Las acciones no toman en cuenta las causas la violencia, pues ésta no es resultado de falta de control emocional, sino de un contexto que influye en el plantel y de prácticas autoritarias, alertan Con actividades como la elaboración de un termómetro de las emociones, aplicar reglas al revés o jugar a los detectives para identificar puntos de riesgo de acoso o bullying en la escuela, la Secretaría de Educación Pública (SEP) busca promover la convivencia y la resolución pacífica de conflictos en primarias de tiempo completo, estrategia cuestionada por expertos en la materia.

Profesores y especialistas alertaron que la dependencia federal llega demasiado tarde y sin un diagnóstico. Se aplican programas y acciones, dijeron, que no toman en cuenta las causas de la violencia escolar. Nashieli Ramírez, experta en violencia e infancia, alerta que los conflictos que se generan en las aulas y patios escolares de todo el país no son un problema individual, sino colectivo. No podemos reducirlo a un tema de autocontrol emocional.

Diseñado como parte de las medidas para abatir la violencia escolar, lanzadas por la SEP en mayo pasado, el Proyecto en Favor de la Convivencia Escolar (PACE) debía aplicarse en los salones de clase de tercer grado de primarias de tiempo completo desde noviembre pasado.

Dos meses perdidos

Sin embargo, directores y docentes frente a grupo indicaron que se está echando a andar en enero, es decir, se han perdido casi dos meses. La instrucción durante el consejo técnico escolar fue realizar adecuaciones en las sesiones y dedicar un mes y no un bimestre al tema de la autoestima.

Francisco Bravo, director de escuela de tiempo completo y profesor con más de 25 años de experiencia, destacó que nuevamente se aplica un programa en el que nunca se nos toma en cuenta. Se da por sentado que los niños tienen las herramientas para dominar el manejo de las emociones de forma asertiva, cuando lo que vemos de forma cotidiana en el aula es la creciente violencia a la que están expuestos en la casa o la calle.

Agregó que la SEP impone una visión en la que pareciera que la violencia escolar apareció de pronto en nuestras aulas y ahora debemos enfrentarla tanto alumnos como docentes. No se analiza por qué llegamos a estos grados de agresión.

La SEP, informó, distribuyó materiales de apoyo para estudiantes y maestros. A los educandos de tercer grado se les entregó un cuaderno de actividades y a los profesores una guía.

En ellos se incluyen seis temas que permiten favorecer una convivencia escolar inclusiva, pacífica y democrática por medio de actividades de carácter reflexivo, dialógico y vivencial, orientada a la prevención de la violencia escolar, de acuerdo con los objetivos planteados por la dependencia. Los ejes incluyen autoestima, manejo de las emociones, convivencia, construcción de reglas democráticas, manejo y resolución de conflictos y participación de las familias.

Como parte de los ejercicios que los alumnos deberán desarrollar una vez a la semana durante una hora, se incluyen actividades como dibujar un termómetro de sus emociones, a fin de poder reconocerlas y controlarlas.

A menores de entre ocho y nueve años se les solicita identificar distintos grados de control: verde si pueden controlar sus emociones, amarillo si alguna de éstas modifica una conducta habitual, anaranjado si su conducta puede ser violenta al no contar con los recursos adecuados para controlar una emoción y rojo cuando han perdido por completo el control.

En el plan para mejorar sus emociones, la SEP les recomienda que si su estado de ánimo está en rojo o amarillo, piensen en algo que harían para regular la intensidad de la emoción y regresar al verde. Piensa dos acciones para regular tus emociones. Por ejemplo, respirar profundo, caminar un poco para distraerte o descansar unos minutos.

Ramírez, coordinadora general de Ririki Intervención Social y especialista en violencia e infancia, señaló que el gran problema con este tipo de enfoques es que reduce el tema de la convivencia y la resolución no violenta de los conflictos a una cuestión individual.

Es una visión miope, dijo, porque niños tan pequeños aprenden de lo que ven en su entorno, no de lo que leen. Y cuando planteas una serie de ejercicios como éstos, lo que ellos van a confrontar es lo que está pasando en su realidad, que es discriminatoria, autoritaria y con mucha violencia, y no con el ideal que se les pide alcanzar”.

Historia de fracaso

Roberto González Villarreal, profesor-investigador de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) y experto en violencia y conflictos escolares, destacó que una diferencia central con el enfoque que propone la SEP es que se habla de violencia escolar cuando en realidad deberíamos reconocer que se trata de distintas violencias que confluyen en la escuela: desde aquella que se genera en las calles por el narcotráfico y el creciente consumo de drogas ilícitas, hasta la explotación laboral de padres y maestros, el porrismo o una disciplina escolar autoritaria y violenta.

Desde 1998, indicó, hay una historia de fracaso de las estrategias de las autoridades educativas para combatir este fenómeno, como Mochila Segura y Escuela Segura, que en los hechos se convirtieron en nuevos mecanismos de control de los alumnos.

Autor del libro La violencia escolar. Una historia del presente, González Villarreal indicó que de acuerdo con resultados de sus investigaciones, tenemos un registro pormenorizado de cientos de acciones para atender la violencia escolar, que incluye desde comprar batas para que los alumnos acudan a la clase de química o aplicar campañas contra la automedicación, es decir, los programas sirvieron para realizar acciones que nada tienen que ver con la violencia escolar.

Sin un diagnóstico serio, indicó, se opta por la política del avestruz, porque no se quieren ver los problemas del contexto escolar y cómo inciden en la violencia en la escuela.

El fenómeno del acoso escolar se focalizó en el agresor o el agredido, pero no se quiere hablar de la permisividad que hay en la escuela sobre estos hechos, es decir, el foco de atención son aquellos que participan de forma pasiva, los que toleran la agresión. Es un problema de discriminación.

En el PACE, consideró, hay una visión muy atrasada de la violencia que estuvo de moda a principios de los años 90 del siglo pasado, y que considera que las agresiones en que incurren los niños tiene que ver con el escaso control de sus emociones. Pero la violencia no es resultado de la falta de control emocional, sino de un contexto que influye en la escuela y de prácticas autoritarias.

No van a la escuela más de 1.1 millones de niños y adolescentes de zonas rurales

http://www.jornada.unam.mx/2015/01/07/sociedad/036n1soc

Laura Poy Solano
Periódico La Jornada
Miércoles 7 de enero de 2015, p. 36

El Conafe sólo considera a 71 mil de prioridad inmediata

La meta sexenal pretende aumentar de 81.7 a 84.2 por ciento la tasa de cobertura

Junto con los alumnos reinician actividades académicas 1.2 millones de profesores

En México poco más de 1.1 millones de niños y adolescentes en edad de cursar su educación básica no asisten la escuela en las zonas rurales. De ellos, 71 mil son considerados población con prioridad inmediata para su atención por el Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe).

Sin embargo, la meta sexenal para mejorar el acceso de quienes no pueden acudir a la escuela en las comunidades más marginadas del país es de apenas de 2.5 por ciento, pues se busca incrementar de 81.7 a 84.2 por ciento la tasa de cobertura de la educación.

De acuerdo con el Programa Institucional del Conafe 2014-2018, que incluye un diagnóstico sobre los principales retos que se enfrentan para garantizar la inclusión educativa de niños y jóvenes que radican en localidades aisladas, mayoritariamente indígenas y, en gran número de casos, en contextos de alta y muy alta marginación, 67 mil menores de 3 a 5 años, que deberían cursar su formación prescolar, 3 mil de primaria y casi 900 de secundaria, están fuera de las aulas.

A esto se suma que de 2009 a 2013 la eficiencia terminal en educación comunitaria cayó de 86.3 a 83.8 por ciento, por lo que la deserción de alumnos se elevó de 13.7 a 16.2 por ciento.

Por ello, entre sus indicadores para este sexenio se incluyó mejorar la tasa de eficiencia terminal de la educación comunitaria de 83.8 a 85.3 por ciento en los próximos cuatro años, es decir, promover un incremento de 1.5 por ciento en el promedio de quienes logran concluir sus estudios.

Además, se propone bajar de 16.2 a 14.7 la deserción escolar de quienes acuden a las escuelas del Conafe.

En su análisis, el Conafe destaca que los bajos rendimientos escolares –pues sus estudiantes de primaria y secundaria se ubican 24.7 puntos por debajo del promedio nacional en el nivel de logro elemental en español, y de 20 puntos en matemáticas–, así como los altos índices de atraso, repetición y deserción, se encuentran fuertemente relacionadas con los lugares de residencia (de los alumnos), la condición educativa de los padres de familia, el ingreso promedio percibido por ellos, y los grupos étnicos a los que pertenecen.

El consejo subraya que los servicios que brinda en el país –en 63 mil localidades rurales– se ven impactados por la diversidad cultural, social, demográfica, económica y política de las comunidades, y destaca que otro de los factores que impacta es la deserción de los instructores comunitarios.

Agrega que para mejorar sus indicadores educativos es necesario conocer los factores que influyen en el abandono de los jóvenes de 16 a 29 años que prestan su servicio social educativo en comunidades rurales, campamentos jornaleros agrícolas migrantes, albergues indígenas, e incluso circos, quienes abandonan las aulas comunitarias antes de que concluya el ciclo escolar.

Pese a ello, el Conafe sólo prevé disminuir la tasa de deserción de los llamados Líderes para la Educación Comunitaria de 22.2 por ciento a 19.5 por ciento en 2018, lo que representaría una reducción de tan sólo 2.7 por ciento, de un total de 32 mil figuras educativas en todo el país.


Tabletas SEP: impacto ambiental


http://ladobe.com.mx/2014/09/tabletas-sep-impacto-ambiental/

Luis Felipe Lomelí

@Lfelipelomeli

I. Una cena con el ex-Secretario

El “Güero” hablaba maravillas de su proyecto: darle una laptop a todos los niños de este país. Decía que era el gran avance para la educación y que su producto era mucho mejor que el que proponía la competencia, “ese señor que se dedica a los teléfonos”. Las personas reunidas en aquella casa de San Pedro Garza García, Nuevo León, hace 6 años, escuchaban con interés y todo iba muy bien hasta que su infame servidor hizo una pregunta:

–¿Cuál es la vida media de los equipos?

–¿Qué?

–Todas las computadoras, tanto por hardware como por software, tienen una vida media estimada. Si la vida media de sus laptops es de tres años, por ejemplo, significaría que todo niño mexicano (suponiendo que trata excelentemente su máquina y no se moja ni se rompe ni se la roban) necesitaría 4 laptpops desde que inicia la primaria hasta que termina la preparatoria y entonces, si decide estudiar una carrera, necesitará otra más. ¿Cuál es la vida media de los equipos que usted propone?

El “Güero” se puso colorado y respondió un galimatías para terminar diciendo que no sabía cuál era la vida media de las laps. Entonces yo hice la siguiente pregunta que me importaba:

–Ante tal cantidad de desechos electrónicos, muchos de ellos peligrosos, como las baterías, ¿ya se tiene pensado algún programa nacional de manejo de residuos?

Fue el acabose. Las personas de los diferentes medios de comunicación ahí reunidos no soltaron el tema hasta que la anfitriona decidió que la cena ya estaba lista. Y, por supuesto, al “Güero” no se le bajó lo colorado hasta después del postre.

II. Las tabletas SEP

“No, pues no sirven pa’ gran cosa pero pa’ los niños están bien. Tienen un Android que ya está obsoleto y, a lo más, les van a durar dos años: ¡y eso si no las rompen!”, me dijo hace unos días un verdadero experto; es decir, el dueño de un local en la Plaza de la Computación en Puebla, ahí donde por todos lados se anuncia la venta de fundas protectoras para “Tabletas SEP”. Dos años de vida media, haga usted sus cuentas de cuántas necesita cada niño para su educación, luego multiplique por la cantidad de chamacos del país y por el peso de cada tableta y tendrá las toneladas de basura electrónica. Este pasado 18 de agosto se entregaron 709 mil 824 tabletas.

Y se anunció con bombo y platillo. Tabletas para profesores y para estudiantes de quinto grado de primaria en los estados de Colima, Puebla, Estado de México, Sonora, Distrito Federal y Tabasco. La versión corregida y aumentada de las computadoras que se entregaron el año pasado.

No tengo idea de quién fue el que ganó el contrato a fin de cuentas (el “Güero”, el “señor que se dedica a los teléfonos” o alguien más) pero es lo que menos importa. Importa el impacto ambiental de una idea que, en el mejor de los casos, parece tomada sólo con la emoción crédula de que toda nueva tecnología es mejor, importa que es un gran negocio e importa, por supuesto, el impacto real que puede tener esto en la mejora de la educación.

Ahora abordaré el primer punto y, la próxima semana, los siguientes. Así que si usted es profesor, agradecería muchísimo sus comentarios para nutrir la siguiente entrega.

III. Impacto ambiental

Calcular el impacto ambiental de cualquier producto, su huella ecológica, siempre es sumamente complicado pues hay que tomar en cuenta y evaluar todos los procesos que intervienen en la fabricación, distribución, uso y desecho del mismo. Para el caso de una planta de jitomates para autoconsumo que sembramos en el jardín de la casa o en una maceta, es “simple”: tomamos el espacio de tierra que ocupa, sumamos los litros de agua que usamos para regar, los fertilizantes e insecticidas (si es que los usamos) y su impacto a la salud (años que tardan en degradarse, contaminación de agua y suelo, etc…) y, básicamente, ya está.

Pero si usted es ligeramente quisquilloso ya se andará preguntando cómo sumamos metros cuadrados de tierra con litros de agua con impacto de fertilizantes. Es decir, cómo carajos suma uno tunas con pitayas. Más aún, ¿no habría que restarle el impacto positivo pues una plantita genera oxígeno? Pues sí, también. ¿Y cómo se hace eso?

Ergo, en el mejor de los escenarios, de continuarse este programa de la SEP aumentaría la huella ecológica que generan los niños mexicanos al estudiar al doble cada dos años

El estándar es convertir todos los impactos (tierra, agua, contaminación de fertilizantes e insecticidas, etcétera) a kilogramos equivalentes de CO2. Y, dado que en el proceso de la fotosíntesis la plantita convierte CO2 a oxígeno, entonces es fácil restar el impacto positivo al negativo. ¿Cierto?

Pero si usted es un poquito más quisquilloso ya andará pensando que el oxígeno que produce su planta de jitomates no alivió la reacción alérgica que causó el insecticida en su hijo: tuvo que ir a comprar una medicina y demás (y habría que sumar la huella ecológica de la medicina desde su producción, distribución y desecho, pues difícilmente se la terminará toda y habrá que tirarla). Dicho de otro modo, lo que restamos como impacto positivo no necesariamente se resta en la vida real.

Ahora bien, la plantita de jitomates es un caso simplísimo, trate de imaginar cómo diablos se calcula la huella ecológica o el impacto ambiental de una tableta, incluyendo el impacto que produce la minería para obtener cada uno de los componentes (como el oro, que utiliza harto cianuro en su proceso, y ácidos como los que recién se derramaron en Sonora), los procesos para la obtención de petróleo y la fabricación de los plásticos que lleva la tableta (y sus consabidos desastres como del de Deepwater Horizon o el reciente de Nuevo León), el impacto de la generación de energía eléctrica que consume (presas, termoeléctricas, etcétera) y, por supuesto, el impacto de sus desechos (¿se incineran, se entierran, cuánto se puede reciclar, qué se hace con los metales pesados, etcétera?).

Como se podrá imaginar, el asunto no es trivial, pues en cada uno de los pasos: 1) las compañías pueden omitir información relevante que es casi imposible de verificar en esta era de la globalización donde los insumos de los componentes vienen de muchísimos lugares del orbe, 2) muchos de los procesos, como el oxígeno que genera su plantita de jitomates y la reacción alérgica de su hijo, no son equiparables en la realidad y 3) muchos de los impactos son imposibles de medir a priori o son irreversibles y se desechan como externalidades (costos que no paga ni el cliente ni el productor pero sí la comunidad donde se dieron: por ejemplo, la minería a cielo abierto que, literalmente, arrasa con los cerros). Así, incluso si ya se contara con un programa nacional de manejo de residuos electrónicos que sea eficiente y eficaz para atender a todas las poblaciones donde se regalaron las tabletas, no podemos saber cuál será el costo ambiental real esta iniciativa de la SEP.

Yo auguro que no es nada halagüeño.

¿Por qué? Los promotores de las tabletas y libros electrónicos nos dicen que la huella ecológica de estas tecnologías es mucho menor a la de los libros y libretas tradicionales porque en una tableta puedes guardar miles de libros y miles y miles de archivos de notas. Y es cierto. Pero ninguno de estos promotores toman en cuenta la vida media de la tableta. Supongamos que son dos años, como dice el vendedor de la Plaza de la Computación, ¿cuántos libros en promedio usa un niño de primaria?, ¿cuántas libretas? Seamos optimistas: utiliza 20 libros y 10 libretas un niño en quinto y sexto año de primaria. Si esto fuera así, en el mejor de los escenarios, la huella ecológica de las tecnologías tradicionales es menor a la mitad de la huella ecológica de usar tabletas.

Y digo el mejor de los escenarios pues estos números implican que sí haya un manejo de residuos al último grito de la moda. Y el mejor de los escenarios porque los alumnos utilizan más libros y libretas de los que en realidad usan. Ergo, en el mejor de los escenarios, de continuarse este programa de la SEP aumentaría la huella ecológica que generan los niños mexicanos al estudiar al doble cada dos años.

Peor aún, la huella ecológica también debería de considerar una “huella social”. Es decir, los costos sociales (y políticos) que conllevan los procesos extractivos como la minería que se usa para obtener los insumos de los componentes de las tabletas y que, entre otras linduras, provoca desplazamiento de comunidades enteras y levantamientos armados: cuestión de revisar el listado de conflictos sociales que ha generado la minería en los últimos 15 años en este país. Habría que sumar también los costos a la salud en caso de que no se implemente, como es harto probable, un programa de manejo de residuos, y sus costos políticos, económicos y sociales asociados.

Un niño con su tableta nueva cada dos años. Todos los niños mexicanos con una tableta nueva cada dos años. Porque supongo que la idea de la SEP no es repartir tabletas sólo una vez en su historia sino que se convierta en una necesidad para cada alumno.

Aún así, después de lo dicho, vendrá quien defienda la iniciativa con eslógans de moda como “es indispensable modernizar la educación mexicana” y similares. Por eso, vuelvo a hacer la invitación a los profesores para que nos compartan sus experiencias con estas tecnologías y, así, la próxima semana abordar la cuestión del impacto educativo real que tienen.


Educación: la danza con el corporativismo


http://www.excelsior.com.mx/opinion/carlos-ornelas/2014/09/10/980965

Carlos Ornelas

“Para bailar un tango se necesitan dos”, recita un refrán argentino. Nadie puede danzar un solo en ese ritmo, menos hacer tríos. Pero en la política se dan casos, aunque nunca den buenos resultados. Parece que el gobierno del presidente Peña Nieto quiere zapatear con el SNTE y con la CNTE, mas con una orquesta desafinada y conductores que pleitean por dirigirla.

Estoy convencido de que la intervención del gobierno para reformar la Constitución y promulgar nuevas leyes era un imperativo categórico si, como expresaron el presidente Peña Nieto y el secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet, el Estado quería retomar la rectoría de la educación. Mando que había perdido por décadas de concesiones al SNTE y a sus líderes. Las reformas legales representan un éxito del gobierno, pero no estoy seguro que el Estado se haya fortalecido.

Reformar la Constitución para establecer concursos de oposición habla de un Estado débil, no de fortaleza institucional. En ninguna parte del mundo se pone en la Carta Magna asuntos que deben quedar en estatutos administrativos o, cuando mucho, en leyes reglamentarias. A pesar de las reformas legales, el gobierno de Peña Nieto sigue dos ritmos que contrastan. Por una parte empuja por cambios institucionales: hace foros de consulta para modificar el modelo educativo y anuncia programas que, supongo, serán de beneficio para la educación, como más escuelas de tiempo completo y un fondo para mejorar la infraestructura educativa; también considero que realizó con cierto éxito el primer examen de oposición para el ingreso a la profesión docente, a pesar de los impedimentos de la CNTE y otras agrupaciones.

Mas, en sentido contrario, sigue danzando con el corporativismo. Lo hace al menos de dos maneras. Una, cultivando a los dirigentes formales del SNTE, que callados se dejan apapachar y han logrado mantener sus posiciones en los estados. Dos, negociando con la CNTE la aplicación de la ley. Esa ya no es una danza ordenada, asemeja al movimiento de una pirinola.

Esos bailes entre tres quiebran la regla básica del tango. Pero en el caso de las reformas en educación el asunto es peor. Se emparienta con la corrupción institucionalizada y perversa.

Un ejemplo del apapacho al SNTE es el crecimiento de los fondos para la nómina del magisterio. Lilian Hernández informó que el gobierno federal plantea un crecimiento sustancial para salarios a los trabajadores de la educación en 2015, que pagará la SEP a través del Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo (Fone), en vez de transferir los recursos a los estados. Para el ejercicio fiscal 2015, Hacienda solicita casi 38 mil millones de pesos adicionales a lo ejercido en 2014 (Excélsior, 7 de septiembre). Se suponía que con la recentralización del pago de los salarios en el gobierno central, se eliminarían dispendios, habría ahorros y no un crecimiento de 13% en la nómina.

Otro ejemplo de esa danza de millones. Resulta que Oaxaca es el tercer estado que recibirá más dinero del Fone, con más de 17 mil millones de pesos para pagar la nómina de los maestros de la Sección 22 del SNTE. Esto indica que la S22 y el gobernador Cué se salieron con la suya. Se están contratando casi mil nuevos docentes egresados de las normales que no hicieron el examen de oposición y se regularizará a los que ejercen con nombramiento provisional, la mayoría herederos o compradores de su plaza, como quería la CNTE.

Comienzo a dudar de que la reforma a la Constitución haya servido para recuperar la rectoría del Estado en la educación. La vena corporativa y corrupta continúa allí. El poder de los grupos del SNTE sigue; es más, tiende a perpetuarse.

Retazos

En el blog de Excélsior, el señor Alejandro Solís Olivares hizo comentarios a mi artículo de la semana pasada: “Si el Sr. Ornelas nos puede mostrar en qué país del mundo no existe siquiera una gota de corrupción le aplaudiré a rabiar”. Me temo que no me ganaré su aplauso. Nunca argüí que había países puros. No pienso que uno solo se salve de la corrupción; pero es cuestión de grados. Mi razonamiento, sin embargo, es que en México es un asunto institucional, basado en reglamentos que el gobierno, si quisiera, podría eliminar. ¡Y sí, la corrupción es un cáncer! Pero tiene cura.

*Académico de la Universidad Autónoma Metropolitana

Carlos.Ornelas10@gmail.com


Estudiar no asegura tener empleo: OCDE; reporte Panorama de la Educación 2014


http://www.excelsior.com.mx/nacional/2014/09/09/980761

El mercado laboral en México favorece más a aquellos con pocos estudios, advierte análisis.

Laura Toribio

Expertos de la OCDE recomiendan disminuir la demanda de trabajadores menos calificados para incentivar a los jóvenes mejor preparados en México.

CIUDAD DE MÉXICO, 9 de septiembre.- La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) aseguró que tener mayores niveles educativos en México no se traduce en evitar el desempleo.

De acuerdo con el reporte Panorama de la Educación 2014, el organismo destacó que el mercado laboral nacional favorece más que en otros países a aquellos con pocos estudios.

El documento del organismo internacional indica que mientras 64% de las personas con instrucción media superior en México están empleadas, en la OCDE el promedio es de apenas 55 por ciento.

Sin embargo, en el caso de las personas que cuentan con educación superior y están empleadas el promedio en la OCDE es de 83% y en el caso mexicano de 80 por ciento.

“Qué quiere decir esto, pues que el mercado laboral toma a los que tienen bajas capacidades y quizá encuentra más difícil integrar a los que tienen mejores niveles”, explicó Gabriela Ramos, directora del gabinete de la OCDE.

Según el estudio, en 2012 las tasas de desempleo fueron más altas entre los adultos con educación superior al ubicarse en 4.6%, que entre los adultos sin educación media superior, donde el porcentaje fue de 3.5.

Para Ramos, es necesaria una revisión del vínculo entre la educación y el mercado laboral, para disminuir la demanda de trabajadores menos calificados e incentivar a los jóvenes mejor preparados a encontrar trabajos bien remunerados.

“En la medida en que no abordemos el tema de la informalidad habrá un incentivo negativo a incrementar el nivel educativo de la población y no va a desaparecer.

“De la misma manera, si lo que está demandando el mercado laboral es un nivel educativo no tan elevado o lo está premiando menos, pues la productividad va a seguir siendo baja”, expuso.

El desempleo golpea más a los universitarios: OCDE

Recomiendan revisar nexo de vacantes y la educación.

Alcanzar mayores niveles educativos en México no se traduce en encontrar mejores trabajos. De hecho, a pesar de que los adultos mexicanos jóvenes han alcanzado niveles de educación más altos son más vulnerables al desempleo que generaciones pasadas

Así lo revela el Panorama de la Educación 2014, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que advierte que el mercado del trabajo en México favorece más que en otros países, a aquellos con pocos estudios.

Tan es así que las tasas de empleo entre los mexicanos tienden a estar por encima del promedio de la OCDE para personas con un nivel educativo por debajo de la enseñanza media superior, pero por abajo del promedio para personas con niveles más altos.

Es decir, mientras que el 64 por ciento de las personas con instrucción media superior en México están empleadas, en la OCDE el promedio es de apenas 55 por ciento; sin embargo, en el caso de las personas que cuentan con educación superior y están empleadas el promedio en la OCDE es de 83 por ciento, y en el caso mexicano de 80 por ciento.

Según el estudio, en 2012 las tasas de desempleo fueron más altas entre los adultos con educación superior al ubicarse en 4.6 por ciento que entre los adultos sin educación media superior donde el porcentaje fue de 3.5 por ciento.

“Qué quiere decir esto, pues que el mercado laboral toma a los que tienen bajas capacidades y quizás encuentra más difícil integrar a los que tiene mejores niveles”, explicó Gabriela Ramos, directora del gabinete y sherpa de la OCDE.

“Y luego nos preguntamos por qué la productividad laboral en México es baja y por qué la competitividad en México es baja y por qué el crecimiento es bajo, bueno porque aquí estamos teniendo incluso que los chicos que tienen un nivel de educación relativamente más alto pues tampoco son tomados por el mercado laboral para poder aprovechar esas capacidades”, acotó la experta al presentar los indicadores educativos del estudio para México.

De acuerdo con el reporte de la OCDE, en nuestro país, la brecha entre la educación y el mercado laboral es aún más marcada entre los adultos jóvenes de entre 25 y 34 años ya que 6.7 por ciento de los graduados de educación superior están desempleados y sólo 4.5 por ciento en ese rango de edad con educación por debajo de la enseñanza media superior no tienen empleo.

Hoy alrededor de 5.6 por ciento de las personas de 25 a 34 años con educación media superior están desempleadas en comparación con 3.2 por ciento de las personas, entre 35 y 44 años con el mismo nivel educativo.

En este contexto, Gabriela Ramos de la OCDE planteó que se debe hacer una revisión del vínculo entre la educación y el mercado laboral, a fin de disminuir la demanda de trabajadores menos calificados para incentivar a los jóvenes mejor preparados a encontrar trabajos bien remunerados.

“En la medida en que no abordemos el tema de la informalidad habrá un incentivo negativo a incrementar el nivel educativo de la población y no va a desaparecer, y de la misma manera si lo que está demandando el mercado laboral es un nivel educativo no tan elevado o lo está premiando menos, pues la productividad va a seguir siendo baja y seguiremos teniendo sectores con bajo dinamismo”, advirtió.

México tiene 10 años con 20% de ninis

Durante más de una década la proporción de jóvenes de entre 15 y 29 años que no estudian, ni trabajan (ninis) se ha mantenido por arriba de 20 por ciento en nuestro país.

Para 2012, de acuerdo con el Panorama de la Educación 2014 de la OCDE, a pesar de que se observó una reducción de 2.9 puntos porcentuales en la proporción de jóvenes que no encuentran en la educación ni en el empleo respecto de 2005, todavía 22 por ciento de los mexicanos en ese rango de edad se encontraban en dicha situación.

Esto coloca a México en la quinta posición entre los países de la OCDE con el mayor porcentaje de sus jóvenes sin estudiar ni trabajar sólo después de Turquía, España, Italia y Chile.

De acuerdo con el reporte, se trata además de una cuestión de género, ya que mientras que tres de cada diez mexicanas se encuentran fuera del sistema educativo y sin empleo, entre los hombres la relación es de uno de cada diez.

Al respecto Gabriela Ramos, directora del gabinete y sherpa de la OCDE señaló que un gran número de mujeres abandonan el sistema escolar para dedicarse al cuidado de su familia pues en México, la edad promedio a la que tienen su primer hijo, es apenas por encima de los 21 años

Entre los hallazgos del estudio de la OCDE sobre los jóvenes que no estudian ni trabajan se encuentran también que la proporción de este grupo aumenta con la edad; es decir, 17 por ciento de la población de 15 a 19 años, 23.6 por ciento de la de 20 a 24 años y 27.1 por ciento de la de 25 a 29 años.

Asimismo, mientras más alto es el nivel educativo, más baja es la proporción de jóvenes que no tiene empleo y no están matriculados en educación o formación. Por ejemplo, la cifra de jóvenes adultos con estudios por debajo de la educación media superior que ni estudian ni trabajan es de 24.9 por ciento, para aquellos con educación superior es de 16.9 por ciento y para los que cuentan con educación superior se ubica en 14.8 por ciento.

Sin embargo, se espera que solamente 47 por ciento de los jóvenes de hoy se gradúen de la educación media superior, mientras las tasas de deserción escolar siguen siendo altas.

La mayoría de los mexicanos tienen un nivel educativo bajo, pues 63 por ciento poseen un nivel de estudios por debajo de la educación media superior y sólo 37 por ciento han alcanzado al menos la educación media superior, uno de los porcentajes más bajos entre los países de la OCDE sólo después de Turquía.

El informe plantea, por ejemplo, que México es el único país de la OCDE donde se espera que los jóvenes de entre 15 y 29 años pasen más tiempo trabajando que estudiando.

Detalla que los mexicanos pasarán en promedio 6.4 años en actividades laborales y 5.3 años en educación. Esto es un año más en el trabajo que el promedio de la OCDE y dos años menos en educación.